La importancia de una Iglesia Multiplicadora | Dr. Juan Carlos Melo

¿Cuál es uno de los principales problemas de la Iglesia de esta generación?

multiplicación de iglesias

Unos de los problemas que hemos heredado en nuestra generación,  es el gran porcentaje de iglesias en América Latina que NUNCA fueron fundadas o sembradas con un ADN  multiplicador, es decir fueron iglesias sembradas sin enfoque a convertirse en iglesias madres y a mantenerse en ese compromiso misional; de allí que el debilitamiento de la Iglesia en cuanto al impacto  poblacional es cada vez  más preocupante; por ejemplo un país de Sudamérica que tiene alrededor de 30 millones de  habitantes con un crecimiento poblacional del 2% ( 600 mil nuevos ciudadanos por año) cuya  población evangélica, según los datos de la iglesia local, es del 20% (6 millones de habitantes). Para que la Iglesia  siga manteniendo una influencia del 20% en relación membrecía/población es necesario que cada año se bauticen 120 mil nuevos discípulos. Si no se logra esta meta, la presencia de la Iglesia en la comunidad  cada vez será menor a medida que la población crezca.

El crecimiento saludable de la Iglesia se debe medir en bautizos y no en asistencia. Es cierto que cada año se bautizan nuevos discípulos,  pero el proceso de discipulado es tan inconsistente que se pierde membrecía permanentemente; dato que también debe ser tomado en cuenta.

La población en América Latina en las últimas tres décadas ha crecido a un ritmo vertiginoso y a nivel mundial  la ONU calcula que hasta el año 2050 tendremos 2 mil millones de nuevos seres humanos. Nunca antes en la historia se ha visto un crecimiento poblacional de esta magnitud y la Iglesia debe estar consciente de este fenómeno.

Si la Iglesia a través de su presencia en la localidad y de sus estructuras macro a través de las denominaciones y fraternidades no inician procesos de crecimiento intencional a través de la multiplicación de nuevas obras, en las siguientes décadas habrá un impacto de decrecimiento en la influencia que tengamos en la sociedad;  es decir si no hay un fortalecimiento en la intencionalidad, las estrategias, estructuras,  fondos, tiempo dedicado a la multiplicación de iglesias por nuevas obras; en los próximos años se generalizará  lo que ahora sucede en algunos países de Sudamérica donde el porcentaje de creyentes hasta hace 20 años era del 15% al 20% y actualmente la cifra oficial es del  3.7%. Es muy alarmante que  junto a este decrecimiento de la Iglesia evangélica ha aparecido un 3.2% de población musulmán.

Esto da un panorama de lo que podría ser el futuro de la iglesia en América si la iglesia local, los pastores, los líderes denominacionales y las fraternidades no se intencionalizan en invertir tiempo y dinero creando estructuras y procesos de multiplicación de la Iglesia de la manera más efectiva y saludable que existe que es la plantación de nuevas obras.